Ipace

Psicólogas especialistas en duelo y pérdidas

Perder a alguien o algo importante puede remover todo nuestro mundo interior. El duelo es un proceso natural, pero eso no significa que sea fácil de atravesar. La muerte de un ser querido, el final de una relación, la pérdida de un empleo o incluso cambios vitales importantes pueden generar un gran impacto emocional.
Si sientes que el dolor te está sobrepasando, que no sabes cómo seguir adelante o que algo en ti se ha detenido, no estás solo/a. En nuestro centro te ofrecemos un espacio profesional y humano para acompañarte en este camino, sin juicios, con respeto y a tu ritmo.

Contamos con psicólogas especializadas en el acompañamiento del duelo. Desde un enfoque integrador y basado en la evidencia, te ayudamos a atravesar este proceso de manera consciente, cuidadosa y sostenida. Porque no se trata de “superar y olvidar”, sino de aprender a vivir con lo perdido sin que el dolor te paralice.

Persona triste en sesión de duelo
Hombre en sesión de tratamiento de duelo
Adultos en sesión de duelos o pérdidas

Señales de que necesitas ayuda profesional para superar el duelo

El duelo es un proceso único para cada persona. Pero cuando el dolor no disminuye con el tiempo o empieza a afectar de forma significativa tu vida diaria, puede ser el momento de buscar acompañamiento.
Algunas señales que pueden indicar que necesitas apoyo son:
Icono check

Sientes una tristeza profunda que no disminuye con el tiempo

Es normal sentirse triste tras una pérdida. Pero si el dolor sigue siendo igual de intenso pasados los meses, si no logras encontrar momentos de alivio o disfrute y sientes que tu estado emocional te impide vivir con normalidad, la terapia puede ayudarte a canalizar ese dolor y a recuperar poco a poco tu equilibrio emocional.

Icono check

Tienes dificultad para aceptar la pérdida y sigues actuando como si no hubiera ocurrido

Negar lo ocurrido o evitar cualquier cambio que te recuerde a la persona o situación perdida, puede convertirse en un mecanismo de bloqueo. En terapia te ayudamos a reconocer esta defensa, comprender su función y avanzar hacia una aceptación que no significa olvidar, sino dar espacio al recuerdo sin quedarte atrapado/a en él.

Icono check

Evitas hablar del tema por miedo a desmoronarte o sientes culpa al recordarlo

Muchas personas evitan hablar de su pérdida por miedo a sufrir más o a “agobiar” a los demás, pero reprimir lo que sientes solo prolonga el malestar. En consulta trabajamos en un entorno seguro, donde puedes llorar, recordar, enfadarte o agradecer, sin que nadie te juzgue.

Icono check

No encuentras motivación para retomar tu vida cotidiana

Es frecuente que el duelo nos desconecte del disfrute, del deseo o de las ganas de seguir adelante. Si sientes que nada tiene sentido o que has perdido el rumbo, la intervención terapéutica puede ayudarte a reconectar contigo mismo/a, con tus valores y con nuevas formas de vivir con sentido.

Icono check

Experimentas ansiedad, insomnio o fatiga constante

El duelo también se manifiesta en el cuerpo. El insomnio, la tensión física, la sensación de ahogo o el agotamiento pueden ser señales de que el proceso emocional necesita ser atendido. Desde el acompañamiento terapéutico, te ayudamos a gestionar estas manifestaciones físicas y recuperar el equilibrio cuerpo-mente.

Icono check

Te aíslas de tus seres queridos y sientes que nadie te entiende

El aislamiento emocional es una de las consecuencias más comunes del duelo complicado. Puedes sentir que no hay palabras para explicar lo que te pasa o que los demás ya han “seguido con su vida”. En terapia fortalecemos el vínculo contigo mismo/a y también con los demás, para que puedas compartir el dolor sin sentirte solo/a.

Icono check

Tienes pensamientos recurrentes sobre la pérdida que te impiden concentrarte en otras cosas

A veces, la mente se queda atrapada en bucles de pensamientos dolorosos. “¿Y si hubiera hecho algo distinto?”, “¿Por qué pasó esto?”… En consulta aprendemos a identificar estos patrones, gestionarlos con compasión y dejar espacio a pensamientos más amables, sin que eso implique dejar de recordar.

Reserva tu cita con una psicóloga especializada en duelos y pérdidas

Si sientes que este es tu momento, puedes pedir una cita en nuestro centro o solicitar una sesión online. Estamos aquí para escucharte, sin prisas, sin exigencias y con la sensibilidad que este proceso merece.

Pedir cita
Online

Pedir cita
Presencial

¿No estás seguro de estar viviendo un duelo?

A veces no es tan fácil identificar que estamos en duelo. No siempre hay una pérdida visible: puede tratarse de un cambio vital, una etapa que termina, una identidad que ya no está. Si tienes dudas, puedes realizar nuestro test de duelo para orientarte.

Beneficios de nuestro tratamiento para duelos y pérdidas

Superar una pérdida no es olvidar, ni dejar de sentir. Es aprender a vivir con el recuerdo sin que el dolor lo invada todo. Te acompañamos para que puedas elaborar el duelo con consciencia, respeto por tus tiempos y cuidado emocional.

Comprender y gestionar mejor tus emociones

El duelo puede generar una mezcla compleja de emociones: tristeza, rabia, culpa, alivio, confusión… En terapia, aprenderás a reconocerlas, expresarlas y validarlas sin juzgarte, para que el dolor no se convierta en una carga silenciosa.

Reducir la ansiedad y los pensamientos intrusivos

La mente puede llenarse de ideas difíciles: “no hice lo suficiente”, “no puedo seguir sin esta persona”… Trabajamos en identificar y transformar estos pensamientos, para que puedas convivir con el recuerdo desde un lugar más amable y realista.

Recuperar el sentido de tu vida y tus relaciones

Una pérdida puede hacernos sentir desconectados del mundo. Te ayudamos a reencontrarte con lo que te hace bien, reconstruir tus vínculos y recuperar el deseo de vivir sin sentir que estás traicionando a lo perdido.

Aprender a recordar sin sufrimiento

No se trata de “cerrar el duelo”, sino de integrar lo vivido de una manera que te permita seguir caminando. Trabajamos en mantener el vínculo emocional con lo perdido desde la calma, el amor y el significado, no desde el dolor.

Evitar que el duelo se convierta en depresión

El duelo no elaborado puede transformarse en trastornos emocionales como depresión o ansiedad crónica. El acompañamiento terapéutico ayuda a prevenir estas complicaciones, ofreciéndote herramientas para sostenerte de forma sana.

Acompañamiento profesional y personalizado

Tu proceso es único y así lo tratamos. No imponemos tiempos ni fórmulas. Te ofrecemos una presencia cercana, empática y profesional, para que puedas vivir el duelo con compañía, cuidado y claridad.

Descubre IPACE

Somos un centro de psicología integrativa en Vitoria-Gasteiz. Trabajamos desde una base científica, pero siempre con el foco en lo humano, lo profundo y lo real. Si quieres conocernos mejor, puedes descubrir cómo podemos ayudarte.

Sesión de terapia para duelos y pérdidas
Hombre que ha sufrido una pérdida

Preguntas frecuentes acerca del tratamiento para duelos y pérdidas en Vitoria-Gasteiz

Cada persona tiene su propio ritmo para vivir el duelo, pero si pasan los meses y sientes que el dolor no disminuye, que estás atrapado/a en pensamientos difíciles o que no puedes retomar tu vida cotidiana, puede ser el momento de pedir ayuda.
No hace falta esperar a tocar fondo. La terapia puede ayudarte a atravesar el proceso con más comprensión, sostén y cuidado.
No hay un tiempo exacto. El duelo no tiene plazos fijos y cada persona lo vive de forma única.
Con acompañamiento terapéutico, lo que conseguimos es que el proceso no se quede bloqueado, que puedas avanzar con mayor claridad y aliviar el sufrimiento. Algunas personas sienten cambios en pocas semanas; otras necesitan un proceso más prolongado y profundo. Lo importante es que camines a tu ritmo y con apoyo.
No. El duelo también puede vivirse tras una ruptura, la pérdida de un trabajo, una mudanza, un aborto, un cambio vital drástico o, incluso, la pérdida de un proyecto o una etapa de vida.
En todos esos casos, lo que perdemos es algo que era importante para nosotros/as. Y la tristeza, el vacío o la confusión que sentimos son válidas. La terapia te ayuda a entender lo que estás viviendo, sea cual sea el tipo de pérdida.
Sí, claro. A veces el duelo se queda sin resolver durante años. Puede que lo hayas guardado en silencio, que lo hayas evitado o que simplemente no hubieras tenido el espacio para trabajarlo.
Nunca es tarde para mirar hacia dentro, para soltar lo que aún duele y encontrar una forma más sana de convivir con lo perdido. La terapia puede ayudarte incluso años después.
El duelo se considera complicado cuando en lugar de ir avanzando con el tiempo, el dolor se mantiene o incluso se intensifica.

Puede incluir síntomas como tristeza persistente, culpa excesiva, aislamiento, ansiedad, pensamientos recurrentes o una sensación de vacío que no mejora.

Si sientes que algo en ti sigue atascado y no logras avanzar, es una señal de que podrías beneficiarte de ayuda profesional.

Utilizamos técnicas basadas en la evidencia, como la Terapia Cognitivo-Conductual, la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), el Mindfulness, el trabajo con el cuerpo y la expresión emocional guiada.

Además, trabajamos desde una perspectiva integradora que adapta las herramientas a tu historia y a tus necesidades. No hay un único camino, pero sí muchas formas de acompañarte.
Sí. Muchas veces el proceso de duelo se da junto a otras situaciones emocionales como ansiedad, depresión o estrés. En esos casos, es totalmente posible combinarlo con otros tratamientos psicológicos o médicos.
Si estás siguiendo un tratamiento psiquiátrico o tomando medicación, la terapia puede ayudarte a integrar mejor lo que estás viviendo.
Sí. La terapia online es una opción totalmente válida y eficaz, sobre todo si vives lejos, tienes limitaciones horarias o simplemente te sientes más cómodo/a en casa.
Lo importante no es el formato, sino la calidad del vínculo terapéutico. En nuestras sesiones online trabajamos con el mismo compromiso, cercanía y cuidado que en las presenciales.
Si sientes que el dolor te desborda, que no puedes avanzar, que estás más irritable, más triste o más desconectado/a de todo… puede que necesites apoyo.

A veces no hace falta que el dolor sea muy intenso. Basta con que te preguntes: ¿esto me está afectando? ¿me vendría bien hablar con alguien que me entienda?. Si la respuesta es sí, estamos aquí para escucharte.

No hay una duración estándar. El tratamiento se adapta a ti: a tu tipo de pérdida, a cómo la estás viviendo y a lo que necesites en este momento.
Algunas personas realizan un proceso breve de acompañamiento, otras deciden profundizar más. Lo importante no es cuánto tiempo dure, sino que el proceso tenga sentido para ti.
Depende de cada caso, pero muchas personas empiezan a notar alivio y comprensión después de las primeras 3 o 4 sesiones.
La mejora no siempre es lineal, pero con acompañamiento adecuado, lo habitual es que te sientas más sostenido/a y con más herramientas emocionales desde el principio.
La primera sesión es un espacio para que puedas contar lo que estás viviendo, cómo te sientes, y qué necesitas.

No tienes que preparar nada. Sólo venir tal como estás. El terapeuta te hará algunas preguntas para conocerte mejor y establecer juntos cómo os vais a organizar. Es una sesión de toma de contacto, sin presión ni exigencias.

Sí. Totalmente. Cada proceso de duelo es único. Por eso adaptamos el acompañamiento a ti, a tu historia, a tu momento vital y a lo que necesites.
No hay recetas universales, pero sí un acompañamiento profesional que te respeta y te sostiene.
Sí. Aunque haya pasado mucho tiempo, si sientes que aún hay heridas abiertas, tristeza profunda o algo que no se resolvió del todo, es un buen momento para atenderlo.
La terapia te permite mirar hacia atrás con otros ojos, para soltar lo que aún pesa y encontrar nuevas formas de vivir con lo perdido.
Ofrecemos principalmente sesiones individuales, porque entendemos que cada proceso es único y merece atención personalizada.
Sin embargo, en algunos casos también trabajamos con grupos terapéuticos, especialmente cuando compartir el dolor con otras personas en duelo puede ser sanador. Si te interesa, podemos valorar cuál opción se ajusta mejor a ti.
Si necesitas venir acompañado/a en las primeras sesiones, puedes hacerlo. En algunos casos, también trabajamos con la familia como parte del proceso, sobre todo si el entorno está implicado en el acompañamiento.
Lo hablamos contigo y vemos qué es lo más útil para ti.
Trabajamos desde una perspectiva integradora, combinando herramientas de la Terapia cognitivo-conductual, ACT, expresión emocional, técnicas de regulación emocional, trabajo con el cuerpo y mindfulness.
Lo importante es que cada recurso se adapte a ti y a tu historia, sin imponer nada y respetando tus tiempos.
Entre sesiones puedes poner en práctica algunas de las herramientas que vayamos trabajando: escribir, hacer ejercicios de atención plena, observar tus emociones, darte permiso para descansar…

Pero no te exigiremos tareas que no te resuenen. El objetivo es que el proceso no se quede sólo en la sesión, sino que te ayude a reconectar con tu vida real.

Por supuesto. El duelo no es solo por muerte. También puede aparecer cuando perdemos una relación, un proyecto, una etapa, una forma de vida…
Todo lo que tiene valor para ti puede generar duelo si se pierde. Y acompañarlo también es necesario.
Sí y sí. La terapia online ha demostrado ser igual de eficaz que la presencial en muchos casos, incluido el duelo.
Si sientes que prefieres este formato o te resulta más accesible, podemos trabajar contigo desde la misma cercanía, cuidado y confidencialidad.
Si el dolor se convierte en una tristeza muy profunda, constante, si empiezas a aislarte, a perder la capacidad de disfrutar o a tener pensamientos negativos sobre ti o sobre la vida, puede que el duelo se esté complicando.
También si aparecen síntomas físicos intensos o ansiedad persistente. En esos casos, es importante actuar a tiempo. La terapia puede ayudarte a evitar que el malestar se cronifique.
En la mayoría de los casos, el acompañamiento psicológico es suficiente.

Sólo en situaciones muy concretas y con malestar muy intenso podría valorarse apoyo farmacológico, siempre con seguimiento médico.

Nuestro enfoque es ayudarte a sanar desde lo emocional, con respeto y sin medicalizar el dolor si no es necesario.

Es normal que haya altibajos en el proceso. A veces, una fecha significativa, un recuerdo o un momento de vulnerabilidad pueden reactivar el dolor. Pero no estás volviendo al punto de partida. Cada recaída es una oportunidad para consolidar lo aprendido y seguir avanzando. Y en esos momentos, también te acompañamos.
Lo primero es hablarlo. A veces no es que la terapia no funcione, sino que hay que ajustar el enfoque, el ritmo o incluso valorar el cambio de profesional.
Lo importante es que te sientas cómodo/a y que el proceso tenga sentido para ti. Estamos aquí para acompañarte, no para imponerte nada.

Otros tipos de terapia que te pueden interesar

Psicólogos para tratar la gestión de las emociones
Trabajamos contigo para que recuperes el equilibrio emocional desde un lugar más consciente, compasivo y conectado contigo mismo-a.
Hombre sufriendo por problemas de TDAH
Nuestro enfoque une la intervención psicológica, educativa y familiar, adaptándose a las características individuales de cada persona, su entorno y su etapa del desarrollo.
Pareja con problemas
Creamos un espacio para que ambos podáis expresaros, entender lo que está pasando y empezar a construir una relación más consciente, equilibrada y segura.
Cita online Cita presencial
Llamar