Ipace

Psicólogas para tratar la ansiedad

Si estás buscando ayuda para gestionar la ansiedad, lo primero que queremos decirte es esto: entendemos lo difícil que puede ser convivir con una mente que no se detiene, con un cuerpo en tensión o con una sensación constante de inquietud. Sabemos también que tomar la decisión de buscar apoyo no siempre es fácil, pero sí representa un primer paso hacia el cambio.

En nuestro centro de psicología en Vitoria-Gasteiz estamos aquí para acompañarte. Contamos con un equipo de profesionales especializados en ansiedad, con formación rigurosa, experiencia clínica y, sobre todo, una mirada humana, cercana y libre de juicios.

Trabajamos con personas que experimentan preocupaciones persistentes, dificultades para dormir, ataques de pánico, ansiedad social, estrés laboral o una sensación general de no poder estar en calma. Cada historia es única, por eso diseñamos planes de intervención personalizados.

Si algo de esto te resuena, quizá éste sea el momento de dar el paso. En IPACE, estamos aquí para ayudarte.

Psicólogo en sesión de terapia para la ansiedad
Mujer en situación de ansiedad
Mujer con ansiedad

¿Te identificas con alguno de estos síntomas de ansiedad?

La ansiedad no siempre se presenta de forma evidente o intensa. A veces se instala de manera silenciosa, como un cansancio que no desaparece, un nudo constante en el estómago o una preocupación que parece no tener descanso.

En otras ocasiones, se manifiesta con mayor intensidad, a través de ataques de pánico, insomnio o miedo ante situaciones cotidianas.

Algunos síntomas comunes que podrías estar experimentando son:
Icono check

Palpitaciones

Sientes que el corazón se acelera sin razón aparente. A veces late con fuerza, otras parece que va demasiado rápido o que va a salirse del pecho. Es una sensación intensa que te asusta incluso cuando sabes que no estás haciendo ningún esfuerzo físico.

Icono check

Presión en el pecho

Sientes como si algo pesado se apoyara sobre tu pecho. A veces es una opresión sutil, otras una sensación intensa que te cuesta ignorar. Puede aparecer de forma repentina, sin una causa clara y generar la impresión de que te falta el aire o de que algo grave podría estar ocurriéndote.

Icono check

Tensión muscular

Notas tu cuerpo en constante tensión, como si estuvieras en alerta sin saber exactamente por qué. Puede que te duelan los hombros, el cuello, la mandíbula o la espalda, incluso aunque no hayas hecho ningún esfuerzo físico.

Icono check

Dificultad para respirar

Sientes que te cuesta llenar los pulmones, como si el aire no fuera suficiente. Respiras más rápido o más superficialmente, y eso sólo aumenta la sensación de ahogo.

Icono check

Problemas digestivos

Notas que tu estómago reacciona: hinchazón, acidez, digestiones pesadas o cambios en el ritmo intestinal. A veces se manifiesta como un nudo en el estómago, otras como náuseas, falta de apetito o malestar después de comer.

Icono check

Sudoración excesiva

Comienzas a sudar de forma repentina, incluso sin esfuerzo físico o sin que haga calor. Te ocurre en situaciones sociales, momentos de estrés o, a veces, sin una razón clara. Esta sudoración excesiva te incomoda, te hace sentir observado/a o inseguro/a y puede aumentar aún más tu nerviosismo.

Icono check

Pensamientos que no se detienen

Tu mente no para. Saltas de una idea a otra, anticipas problemas, repasas conversaciones, imaginas escenarios negativos… y aunque intentas distraerte o relajarte, tus pensamientos vuelven una y otra vez. Incluso te impiden descansar, concentrarte o disfrutar del momento presente.

Icono check

Anticipación de lo peor

Antes de que algo ocurra, piensas en todo lo que podría salir mal. Esta sensación de estar siempre “esperando lo peor” te genera inquietud, te quita energía y puede que evites ciertas decisiones, conversaciones o actividades por miedo a lo que podría pasar.

Icono check

Miedo a perder el control

Sientes que, en cualquier momento, podrías perder el control: hacer o decir algo que no quieres, desmayarte o no poder manejar la situación. Este temor es intenso, pero muy real para ti. Aunque no ocurra nada grave, la sensación de no tener el control te genera aún más ansiedad.

Icono check

Sensación de amenaza constante

Vives con la impresión de que algo malo te puede pasar en cualquier momento. Aunque no haya un peligro real, tu cuerpo y tu mente están en alerta, como si algo estuviera a punto de suceder. Esta sensación puede acompañarte durante el día e incluso dificultarte descansar por la noche. Te cuesta relajarte, porque una parte de ti siempre está esperando lo peor.

Icono check

Irritabilidad

Cualquier pequeña cosa te molesta, reaccionas con más intensidad y, a veces, sientes que no tienes paciencia como antes. Incluso te sientes mal por haber respondido de forma brusca o por no poder controlar el enfado repentino.

Icono check

Dificultad para concentrarte

Te cuesta mantener la atención en lo que estás haciendo. Lees algo y no lo retienes, empiezas una tarea y enseguida, tu mente se va a otro lugar. Sientes que estás distraído/a sin motivo o que no puedes organizar tus ideas con claridad.

Icono check

Evitación de lugares o situaciones

Has empezado a evitar ciertos lugares o situaciones porque temes cómo podrías sentirte allí. Puede ser un sitio donde antes estuviste mal, un entorno con mucha gente, un trayecto largo o incluso actividades cotidianas. Al principio puede parecer una solución, pero poco a poco esa evitación te limita, te aleja de lo que te gustaría hacer y refuerza tu miedo.

Icono check

Necesidad de tenerlo todo bajo control

Necesitas anticipar todo, planificar cada detalle y evitar cualquier imprevisto. Te cuesta improvisar o simplemente “dejar que las cosas fluyan”. Esta necesidad de control te da cierta seguridad, pero también te genera agotamiento, frustración o ansiedad cuando las cosas no salen como esperas.

Icono check

Bloqueo ante la toma de decisiones

Tomar decisiones, incluso pequeñas, se vuelve una carga para ti. Das muchas vueltas, temes equivocarte o sientes que cualquier elección podría tener consecuencias negativas. A veces, pospones las decisiones o delegas en otras personas, pero eso no te alivia, sólo refuerza la sensación de inseguridad y bloqueo.

Icono check

Aislamiento social

Cada vez te cuesta más relacionarte. Evitas planes, dejas de responder mensajes o sientes que no tienes la energía para estar con otras personas. A veces, lo haces para protegerte, porque estar con gente te genera ansiedad o, simplemente, porque no te sientes con ánimos. Al aislarte, también aparece la soledad, la culpa o la sensación de desconexión.

Reserva tu cita con un psicólogo especializado en ansiedad

Pedir cita
Online

Pedir cita
Presencial

¿No estás seguro de sufrir ansiedad?

Si no te ha diagnosticado un profesional o tienes dudas acerca de sufrir ansiedad, puedes realizar nuestro test de ansiedad con el que te ayudaremos a salir de dudas.

¿Cómo te puede afectar la ansiedad en tu día a día?

La ansiedad puede manifestarse de muchas maneras en tu vida. Dependiendo de la persona, los síntomas de ansiedad podrán ser de distintos tipos:

Síntomas físicos

La ansiedad tiene un impacto directo en el cuerpo. Muchas personas experimentan palpitaciones, sudoración, temblores o molestias físicas que pueden confundirse con otros problemas de salud, como enfermedades cardíacas o respiratorias.

Síntomas cognitivos

Los pensamientos ansiosos son constantes y a menudo irracionales. Puede haber dificultad para concentrarse, anticipación de peligros futuros o sensación de que algo malo va a ocurrir, incluso sin razón aparente.

Síntomas emocionales

La ansiedad a menudo se siente como un miedo persistente o una preocupación que no desaparece. Esto puede generar frustración, tristeza o incluso rabia.

Síntomas conductuales

Muchas personas comienzan a evitar situaciones o actividades por miedo a que disparen su ansiedad, lo que limita su calidad de vida y afecta sus relaciones personales y laborales.

Descubre IPACE

Somos un centro de psicología integrativa en Vitoria-Gasteiz. Trabajamos desde una base científica, pero siempre con el foco en lo humano, lo profundo y lo real. Si quieres conocernos mejor, puedes visitar nuestra página principal y descubrir cómo podemos ayudarte.

Preguntas frecuentes acerca de cómo tratamos la ansiedad en Vitoria-Gasteiz

La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones que percibimos como amenazantes. Activa un sistema de alerta que, en su justa medida, es adaptativo. Sin embargo, cuando esta activación es excesiva, constante o aparece sin un motivo claro, puede convertirse en un trastorno que afecta a nuestra calidad de vida.

Desde una perspectiva integrativa basada en la evidencia, entendemos la ansiedad no sólo como un conjunto de síntomas, sino como una señal de que algo importante necesita ser escuchado y comprendido. Cuando la ansiedad deja de ser puntual y empieza a condicionar tu día a día —ya sea en forma de preocupaciones constantes, bloqueos, cansancio mental o dificultades para disfrutar— es recomendable buscar ayuda profesional. Un proceso terapéutico puede ayudarte a comprender no sólo el “qué” sientes, sino también el “para qué” aparece, integrando estrategias tanto de gestión emocional como de autoconocimiento.

Los síntomas de la ansiedad pueden manifestarse en diferentes niveles:
  • Físico: tensión muscular, dificultad para respirar, alteraciones del sueño, cansancio.
  • Mental/emocional: pensamientos intrusivos, anticipación negativa, miedos, sensación de estar desbordado/a.
  • Conductual: evitación de situaciones, irritabilidad, necesidad de control, aislamiento.

En nuestro centro abordamos la ansiedad desde una mirada integrativa: atendemos tanto los síntomas inmediatos como las causas emocionales o relacionales que pueden estar en el origen o el mantenimiento de ese malestar. Nuestro enfoque integra técnicas avaladas por la ciencia (como la Terapia Cognitivo-Conductual, ACT o EMDR) con una mirada global que contempla la historia de vida, los vínculos y el contexto de cada persona.

El objetivo no es sólo “quitar la ansiedad”, sino ayudarte a construir una forma más segura y tranquila de vivir contigo mismo/a y con las personas que te rodean.

Sí, es absolutamente normal. La ansiedad, en dosis adecuadas, forma parte de la vida y nos permite adaptarnos a retos, tomar decisiones o reaccionar con rapidez. Desde una perspectiva integradora, buscamos aprender a regular la ansiedad y no dejarnos dominar por ella.
Deberías plantearte buscar ayuda cuando esa ansiedad se vuelve crónica, desbordante o empieza a limitar tu bienestar y tus relaciones. La investigación psicológica actual respalda que trabajar emocionalmente y conductualmente sobre estos síntomas reduce su impacto y permite recuperar el equilibrio. Acompañarte en entender qué hay detrás de ese estado interno es parte del proceso terapéutico.
En la mayoría de los casos, la ansiedad puede abordarse eficazmente a través de psicoterapia. Desde el enfoque integrativo combinamos técnicas de distintas corrientes psicológicas para adaptarnos a ti: información fisiológica sobre la respuesta de ansiedad, estrategias de regulación emocional e intervención en pensamientos automáticos, entre otras.
En algunos casos, cuando la ansiedad es muy intensa o está acompañada de otros cuadros clínicos, puede ser útil la medicación como apoyo. Siempre se valora de forma personalizada y, si es necesario, en colaboración con psiquiatras de confianza.
No hay una respuesta única. Según estudios clínicos, muchos tratamientos eficaces de ansiedad pueden durar entre 8 y 20 sesiones, pero el tiempo varía según la persona, el tipo de ansiedad, la historia emocional y los objetivos terapéuticos. Algunas personas sienten alivio en pocas sesiones, mientras que otras encuentran en el proceso terapéutico un espacio para reconstruir desde dentro. Lo importante es avanzar contigo, sin recetas cerradas, pero con dirección y acompañamiento profesional.

En nuestro centro trabajamos desde una visión integradora que no sólo busca reducir síntomas, sino también ayudarte a comprender de dónde viene esa ansiedad, cómo te afecta y qué herramientas puedes desarrollar para sostener tu bienestar a largo plazo. Por eso, el proceso se adapta a ti, no al revés.

Es totalmente normal que no siempre haya una conexión inmediata con el psicólogo o la psicóloga. La relación terapéutica es un espacio de confianza y lo más importante es que te sientas cómodo/a.

En nuestro centro, si en algún momento sientes que no estás encajando con el profesional que te atiende, puedes decirlo con total libertad. Lo hablaremos contigo y, si lo deseas, podemos derivarte a otra persona del equipo. No lo tomamos como algo personal, sino como parte del proceso: queremos que encuentres el acompañamiento que realmente necesitas.

Sí, absolutamente. Todo lo que compartes en sesión es confidencial. En nuestro centro seguimos el código deontológico de la psicología y la legislación vigente en protección de datos.
Lo que nos cuentes no saldrá de ese espacio sin tu consentimiento. Trabajamos para que te sientas seguro o segura, sabiendo que estás en un lugar donde puedes hablar libremente, sin juicios y con total respeto por tu privacidad.
Sí, claro que sí. La ansiedad social y el miedo a hablar en público son formas muy comunes de ansiedad, y además tienen tratamiento.
Desde nuestro enfoque integrativo, combinamos técnicas cognitivas, exposición gradual, trabajo emocional y herramientas para fortalecer tu autoestima y tu seguridad en las relaciones.

No se trata de forzarte, sino de ayudarte a entender por qué te bloqueas y acompañarte paso a paso a recuperar la confianza en ti. La ansiedad social no define quién eres y se puede trabajar alcanzando muy buenos resultados.

Sí, trabajamos con muchas personas que están atravesando situaciones de estrés en general, agotamiento emocional o ansiedad vinculada al entorno profesional.
Ya sea por exceso de carga, conflictos, presión por el rendimiento o miedo al fracaso, podemos ayudarte a entender qué está pasando, cómo te está afectando y qué herramientas puedes utilizar para cuidarte.
A veces la ansiedad en el trabajo es una señal de que necesitas poner límites o atender aspectos más profundos. Y estamos aquí para ayudarte a hacerlo con claridad y sin culpa.
Sí, también atendemos a niños/as y adolescentes que están viviendo ansiedad, miedos, presión escolar o dificultades emocionales.

En estos casos, el enfoque es adaptado a su edad y a su forma de comprender el mundo. Usamos técnicas que combinan el juego, la expresión emocional, la psicoeducación y cuando es necesario, el acompañamiento a las familias.

La ansiedad en la infancia o adolescencia no siempre se expresa igual que en personas adultas, por eso es tan importante abordarla a tiempo y con sensibilidad.
El coste del tratamiento puede variar según el tipo de intervención y la duración de las sesiones.
Te proponemos que contactes directamente con nosotros/as y te daremos toda la información de forma clara y sin compromiso. Queremos que tengas acceso a una atención profesional y adaptada a tus necesidades, también en lo económico.
Sí, ofrecemos terapia online y funciona muy bien, sobre todo si vives fuera de Vitoria-Gasteiz, tienes horarios complicados o, simplemente, te sientes más cómodo o cómoda desde casa.

La terapia online mantiene la misma confidencialidad y el mismo rigor profesional que las sesiones presenciales. Sólo necesitas un espacio tranquilo y conexión a internet.

Es muy fácil. Puedes llamarnos por teléfono, enviarnos un whatsapp, un correo electrónico o escribirnos a través del formulario de contacto de nuestra web.
Te responderemos lo antes posible y te ofreceremos una primera cita, en la que podrás contarnos tu caso, resolver tus dudas y ver si te sientes a gusto. Desde ahí, decidiremos juntos y juntas cómo continuar.
Trabajamos de forma privada, pero si tienes un seguro de reembolso, muchas veces puedes recuperar parte del importe de las sesiones.
Podemos facilitarte facturas o informes si tu mutua lo solicita. Lo mejor es que consultes con tu aseguradora si ofrecen cobertura para psicología. Y si tienes dudas, te ayudamos a gestionarlo.
Sí, claro. No necesitas tener un diagnóstico o estar completamente seguro o segura de lo que te pasa para pedir ayuda.
Muchas personas llegan simplemente con la sensación de que algo no va bien, de que están cansadas, inquietas o emocionalmente agotadas.

Nuestro trabajo es ayudarte a poner palabras a eso que sientes, entender qué lo está generando y acompañarte en el camino hacia una mayor claridad y bienestar. Aquí no hay etiquetas, sólo escucha, respeto y cuidado.

Otros tipos de terapia que te pueden interesar

Psicólogos para tratar la depresión
Trabajamos desde una perspectiva integradora y basada en la evidencia, adaptando cada intervención a tu historia, tus recursos y tus necesidades.
Psicólogos para tratar problemas de autoestima
La terapia psicológica es una herramienta poderosa para reconstruir la relación contigo mismo-a desde el respeto, la compasión y el autoconocimiento.
Psicólogos para tratar traumas emocionales
No se trata de olvidar lo que pasó, sino de que puedas vivir sin que el pasado siga interfiriendo en tu vida emocional, física o relacional.
Cita online Cita presencial
Llamar