Adolescentes: Reducir o eliminar problemas de comportamiento en el hogar para prevenir la violencia física o violencia psico-emocional grave en el futuro, fomentando habilidades y recursos psicológicos que permitan al adolescente afrontar las situaciones cotidianas de una manera más adaptativa.
Padres y madres: Adquirir habilidades que les ayuden a restablecer la autoridad con sus hijos e hijas adolescentes y favorecer un manejo adaptativo de las conductas agresivas de los mismos.
Familia: Fomentar las relaciones positivas y crear un clima familiar basado en el respeto y en el afecto que implique una mayor cohesión.